Siempre he identificado el invierno como una estación de reflexión, apetece menos estar fuera y surge la necesidad de mirarse hacia adentro, pero no con el único fin de estar agusto con uno mismo, sino con una finalidad de buscar una utilidad u operatividad a la vida. Para mi el invierno es peligroso, porque tiendo a encogerme sobre mí mismo y a veces olvido que comparto la vida con gente y que soy un ser social. Y pienso, quizá demasiado, en los demás, en mi utilidad, mi valía, y así aparecen días en los que me entran unas ganas locas de desaparecer, de exiliarme de la especie humana e irme a convivir con los animales. También aparecen días de euforia, tal vez porque alguna reflexión me ha llevado a la conclusión de que soy útil, de que ayudo a los demás, de que la gente a mi alrededor es un poco feliz gracias en una pequeña parte a mi. Cuando el invierno viene muy frío, con más invitaciones al recogimiento, siempre pienso que ese año va a ser bueno ("Año de nieves, año de bienes"), con todo lo relativo que son las valoraciones bueno/malo para ti/mi/nosotros/ellos y disfruto con el contraste del frío ambiente frente a los tímidos rayos de sol que busco. Y al final, uno se abre, se renueva, aleja fantasmas, se conforma con su utilidad y sonríe cuando observa que se alargan los días, que tenemos más luz. Mi único lamento es que esa luz no es para todos igual.
lunes, 19 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
EL VALOR DE UNA VIDA
Llevo unos días pensando en el valor que tiene una vida, no paro de recibir informaciones sonoras o escritas, que comparan y enfrentan muertos de un lado al otro de esa barbaridad que está ocurriendo en Palestina. Me pregunto quién es capaz de decir que la vida de un israelí muerto vale más que la de 100 palestinos, porque eso es al fin y al cabo, el resultado de esta locura. Ni soy especialista en tema del Oriente Próximo ni me interesan saber las razones por las que 2 naciones son capaces de agredirse, pero el dato de muertos de un lado y otro es muy significativo, y lo peor es que esos datos por ser cotidianos pasan a ser aceptados. Lo triste es la falta de sensibilidad de los que nos representan y el pensamiento tanto de un bando como el de otro de matar, con el problema añadido de que unos usan tecnología punta y los otros tirachinas. La gente matándose y los políticos decidiendo que la crueldad debe seguir, ya sea por perpetuarse en sus cargos políticos o por seguir manteniendo un estatus que les de la salvación eterna. ¡Qué complicado que es el ser humano!. Hoy recibí un correo ¡Boicot a Israel!, me pregunto si eso es posible, si eso es justo, si nos representan como nos merecemos, sino juegan diariamente con nuestros sentimientos y opiniones. Creo que desgraciadamente no se soluciona nada con los boicots, aunque puede ser una postura (más bien una pose) cara al resto de la sociedad. Me pregunto muchas veces, si hemos llegado al límite de crear odio y barbaridades, y día a día me voy convenciendo de que no.
Ante todo ese panorama, uno acaba refugiándose en la poesía, en los momentos vividos con la pareja, familia y amigos. En el placer que me proporciona jugar con mis perros, en el cotidiano cumplimiento del trabajo con personas en algunos casos inquietos por aprender. Y me sigo preguntando qué vale una vida y sobre todo cómo hay gente que es capaz de poner precio.
Ante todo ese panorama, uno acaba refugiándose en la poesía, en los momentos vividos con la pareja, familia y amigos. En el placer que me proporciona jugar con mis perros, en el cotidiano cumplimiento del trabajo con personas en algunos casos inquietos por aprender. Y me sigo preguntando qué vale una vida y sobre todo cómo hay gente que es capaz de poner precio.
viernes, 2 de enero de 2009
HOY NAZCO
Buenos días. Me llamo Vicente aunque la gente que me conoce de tiempo me llama Titi (cosas de mi hermana). He decidido a aventurarme a tener un blog para de vez en cuando poner en orden mis pensamientos y reflexiones. El título NO MIRARSE EL OMBLIGO lo he elegido porque para mi resume de una forma clara lo que no debemos hacer. Me explico, creo que uno de los mayores problemas del ser humano es que pensamos únicamente en nosotros y muchas veces no miramos más allá de nuestras narices porque sólo nos miramos nuestro ombligo. Y ocurre que por muy bonito que sea nuestro ombligo (que habrá de todo, como en botica), vivimos en sociedad (y a veces en suciedad) ynecesitamos de nuestro alrededor para ser personas. Sé que es difícil ver el entorno y que para mirar alrededor hay que estar preparado, pero si sólo nos preocupamos por nosotros mismos y nos olvidamos del que tenemos al lado, dejamos de ser personas dentro de una sociedad. Es complicado y se podría escribir ( y se habrá escrito) mucho, poco a poco en posteriores reflexiones intentaré abundar en el tema.
Mi objetivo es mirarme poco el ombligo, lo justo para mantener unas medidas higiénicas necesarias y mirar a mi alrededor, ayudando en la medida de mis posibilidades a los demás, porque creo que así mejoro como persona y mejoro mi entorno.
Tengo tantas reflexiones en la cabeza, como dudas y preguntas.
Agradezco a Guillermo por haberme "picado" en esto de escribir un blog.
Un saludo a los posibles lectores y perdonar de antemano todos los fallos de edición y esas cosas, poco a poco iré aprendiendo.
Mi objetivo es mirarme poco el ombligo, lo justo para mantener unas medidas higiénicas necesarias y mirar a mi alrededor, ayudando en la medida de mis posibilidades a los demás, porque creo que así mejoro como persona y mejoro mi entorno.
Tengo tantas reflexiones en la cabeza, como dudas y preguntas.
Agradezco a Guillermo por haberme "picado" en esto de escribir un blog.
Un saludo a los posibles lectores y perdonar de antemano todos los fallos de edición y esas cosas, poco a poco iré aprendiendo.
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